El objetivo de este convenio es evitar que las pilas acaben depositadas en lugares inapropiados y concienciar a los ciudadanos de que más del 75% de los componentes de una pila usada se pueden reaprovechar.
Las dependencias municipales, los centros de salud, los centros educativos públicos y concertados de la ciudad, las asociaciones de vecinos y las entidades sociales como Cruz Roja, serán los lugares donde se ubiquen los puntos limpios para depositar las pilas en desuso de la ciudad.
La Fundación medioambiental de ASIMELEC ya ha repartido por España unos 8.000 contenedores para la recogida de pilas y el objetivo es llegar a 30.000 para el año 2011. Con esta cifra se estaría recogiendo para su reciclaje el 25% de las pilas que se venden en el mercado.